"The Hassles", son mejor recordados por grabar los primeros lanzamientos con el legendario pianista Billy Joel. La banda lanzó dos álbumes y varios sencillos entre 1964 y 1969. La banda original estaba compuesta por Billy Joel (teclados), Jon Small (batería), Richard McKenna (guitarra), John Dizek (voz) y Harry Weber (Organo). Weber finalmente fue expulsado de la banda como resultado de su consumo excesivo de drogas. Howie Blauvelt (bajo) fue contratado como reemplazo de Weber.
La banda lanzó su álbum debut, "The Hassles", en noviembre de 1967. El álbum fue producido por Tony Michaels y Vinnie Gorman, y contó con varias versiones de canciones soul. "You've Got Me Hummin'" fue lanzado como sencillo, alcanzando el puesto 112 durante una semana en la lista Bubbling Under the Hot 100. Esta resultaría ser la única aparición en las listas de Billboard de los "Hassles". En algún momento después del lanzamiento del álbum, Dizek dejó la banda, lo que llevó a Joel a hacerse cargo de la voz.
En 1969, los "Hassles" lanzaron su segundo álbum de larga duración, "Hour of the Wolf". Este álbum estaba compuesto por todo el material original, principalmente escrito por Billy Joel. "Hous of the Wolf" fue producida por Thomas Kay. Más tarde, Joel y Small formarían la banda "Attila", y Blauvelt finalmente se unió a "Ram Jam". Buen disco que recomiendo escuchar sin duda alguna.
"Ekstasis" está en una línea similar con "Hallucination Engine", siendo una mezcla embriagadora de funk, jazz, rock, world music y el fregadero de la cocina si agrega algo. El álbum está acreditado al guitarrista Nicky Skopelitis, pero el elenco de personajes que contribuyen se parece mucho a un álbum de "Material".
Bill Laswell ocupa un lugar destacado en este tema, así como el bajista Jah Wobble. Por ejemplo, Wobble domina "Sanctuary", la quinta pista del álbum. El bajo impulsor de Wobble y la gaita de Bachir Attar son los intérpretes destacados en esta pista, con las contribuciones de guitarra de Skopelitis desempeñando un papel más secundario que el centro de atención.
El álbum comienza pesado con un bajo que hace temblar los huesos y tablas que mantienen el ritmo. Wobble casi se roba el espectáculo hasta que Skopelitis entra con un toque de guitarra y luego un relleno de 12 cuerdas. A pesar de que esto está bajo el nombre de Skopelitis, él no evita darles a todos tiempo al frente y al centro del álbum.
"One Eye Open" es una pista escrita por Laswell/Skopelitis que habría encajado perfectamente en "Hallucination Engine". Se profundiza con un bajo fuerte y ritmo de batería, con un poco de compuerta en la batería que le da a todo el asunto una sensación de rock casi directo hasta golpearte con una pared de sitar, berimbau, chatan/ghatam y órgano.
La siguiente pista, "Heresy", está un poco más orientada a la guitarra, con Skopelitis rompiendo la guitarra slide, así como las seis cuerdas estándar. (Usa sitar, slide, guitarra eléctrica de 12 cuerdas, baglama, dobro y guitarra estándar de seis cuerdas en varios puntos del álbum)
"Witness" tiene a Skopelitis reventando todo el arsenal en una pista. Dobro, baglama y guitarras de seis y doce cuerdas. Todos tienen su turno, además de un encantador interludio de violín sobre una percusión constante pero interesante de Jaki Liebezeit.
El órgano Hammond B3 realmente brilla en "Telling Time". Hace el mismo tiempo que la guitarra abrasadora de Skopelitis en esta pista.
A primera vista, no hay mucha variedad en "Ekstasis". Es un álbum totalmente instrumental que se basa en gran medida en interesantes motivos de bajo, percusión y guitarra. Tienes que darle algunos giros para distinguir realmente entre las pistas. Es perfecto para la música de fondo (he escrito más de un par de trabajos universitarios y artículos sobre esto), pero también es gratificante en primer plano.
Me parece realmente decepcionante que Skopelitis no haya acumulado más catálogo en los 23 años desde que se lanzó "Ekstasis". Ha tocado con un montón de bandas, pero su producción en solitario es mínima. ¡Lo peor que puedo decir sobre "Ekstasis" es que no hay más! Usted también puede sentirse codicioso por más después de algunas escuchas.
En las pocas reseñas que he hallado de esta rarísima pero legendaria banda de Eclectic Prog note que en algunas pocas se le daba el calificativo de ser una “banda maldita” y que de la manera más desafortunada posible nació en el país y época incorrecta pues, como muchos, he de suponer que de haberse dado las condiciones adecuadas para que la música de estos genios se difundiera como realmente merecía estaríamos hablando de una de las agrupaciones cumbres de la década de los 70s, no al nivel de los "Pink Floyd" pero que codearía un poco con gigantes de la talla de "King Crimson", "Van Der Graaf Generator" y los "Yes".
¿Pero que salió mal?
¿Se imaginan una peor maldición para unos excepcionales músicos que el que nunca poder hallar una forma de difusión que les permita desarrollarse y alcanzar su máximo potencial?
Venga que U.S.A. no es una nación muy conocida por cobijar propuestas experimentales y arriesgadas, además de que el país norteamericano jamás llego a tomarse completamente en serio la movida progresiva sinfónica de aquella época, además de algunos Prog Relates como "Alan Parsons Project", "Kansas", "Supertramp"…
La historia de "Yezda Urfa" inicia en 1973, una temporada significativa en la historia del rock sinfónico pues en dicho año las bandas más excelsas de la aquella movida nos ofrecieron obras maestras por lo tanto podríamos afirmar que luego de una cosecha tan brillante para el progresivo ya podía atisbarse un próximo descenso, 1973 significaba para una banda de características tan singulares un nacimiento tardío y considerando que, en promedio, una agrupación llega a la madurez en 4 o 5 años los Urfa estarían listos para la camada de 1977 o 1978 sin embargo en un par de años los americanos ya se habían hecho un nombre en la escena sinfónica under de su país y con tales precedentes decidieron lanzar un Demo/LP a modo de carnada para que los grandes sellos discográficos se fijaran en su ecléctica propuesta.
"Boris" vio la luz en 1975 y era un trabajo rarillo considerando todas sus influencias: Rock Progresivo, Jazz y unos leves dejos de Country. Además, es perceptible la influencia de unos gigantes europeos como los "Yes" y "Gentle Giant" que dan como resultado una de las propuestas más virtuosas y energéticas alguna vez vistas.
El tema que abre la demo es "Boris and his 3 verses" que inicia de manera calma con un trabajo vocal de Rick Rodenbaugh que arrastra cierta reminiscencia al estilo característico de Jon Anderson, apreciamos unos cuentos juegos de teclado que hacen de la introducción de este tema algo bastante dinámica, libre de cualquier exceso y que engancha fácilmente con cualquier melómano ocasional no obstante, poco antes de llegar a los 3 minutos nos encontramos ante el primer giro instrumental, ningún músico destaca sobre los demás y da la sensación de que todo está perfectamente equilibrado, los solos se desdoblan y regresan a su base, sublime!. De pronto volvemos a encontrarnos al principio y la voz de Rick se alza sobre los demás instrumentos.
Menuda bienvenida… Recuerda que solo me basto escuchar este trabajo una vez para no encumbrarlo como una joya perdida en el tiempo.
"Texas Armadillo" inicia como un tema country rock que empieza de manera relativamente lenta y que con el pasar de los segundos empieza a acelerarse de manera colosal, podríamos considerarla una pequeña demostración de lo que eran capaces estos genios.
"3, almost 4, 6 yea" empieza de manera majestuosa, casi imponente que se dispersa de manera asombrosa en una serie incontable de cambios de ritmo regresando de momentos a su base para volver a desglosarse, por momentos baja la intensidad pero en aquellas secciones más tranquilas se asoman melodías hermosas que podrían relacionarse fácilmente al folk de época, finalmente vuelve a adquirir fuerza y transcurre por derroteros tan dispares entre si hasta que llega a su irremediable desenlace a los 8:50.
"To-ta in the Moya" es, a consideración mía, el pico más alto en todo el disco pues guarda pues ciertos paralelismos con "3, almost 4, 6 yea", "Texas Armadillo" y "Boris" además de presentar los cambios de tempo tan vertiginosos que a estas instancias evidentemente forman parte elemental en la identidad de la banda, además del leve tufillo campirano. No me pidan especificar que me volvería loco y jamás terminaría la reseña…
"Three Tons of Fresh Thyroid Glands" es el tema que cierra este trabajo, inicia con algunos instrumentos de viento y la intro se asemeja un poco a lo que hacía "Jethro Tull" aquellos años, el tema empieza a crecer y parece un extraño mix entre "Gentle Giant" y los dirigidos por Jon Anderson, los teclados y los instrumentos de viento toman un poco el protagonismo arropados por una milimétrica batería y una guitarra y bajos impecables hasta que irrumpen las voces, bajo un matiz casi acústico, luego de ello el tema deja de ser folk por algunos minutos y se pierde entre cambios de ritmos y vocales a lo "Gentle Giant" hasta que a los 9:10 regresa la sección a lo "Jethro Tull" para que finalmente una flauta tome protagonismo y de por finalizado el disco.
Lamentablemente para todo el mundo "Boris" no logro llamar la atención de los grandes sellos, pero la banda estaba dispuesta a quemar las naves antes de rendirse de manera que financiando todos los gastos volvieron al estudio y grabaron algunas revisiones de este EP y unos pocos nuevos temas dándole forma a "Sacred Baboon" pero esa ya es otra historia…
Formación:
Rick Rodenbaugh - Voz Phil Kimbrough - Teclados, Sintetizadores, Mandolina, instrumentos de viento, coros Mark Tippins - Guitarra eléctrica y acústica, Banjo, coros Marc Miller - Bajo, coros Brad Christoff - Batería, percusión
PISTAS:
A1. Boris And His 3 Verses, including Flow Guides Aren't My Bag (11:00) A2. Texas Armadillo (1:48) A3. 3, Almost 4, 6 Yea (8:46) B1. Tuta In The Moya & Tyreczimmage (10:50) B2. Three Tons Of Fresh Thyroid Glands (10:20)
Aquí hay otra joya salida de la era final del progresivo, un momento en el que las bandas principales estaban declinando y terminando su esplendor, pero afortunadamente todavía sobrevivían entes progresivos que, diseminados por todo el mundo, mantenían vivo el género. Es el caso de "Akasha", una extraña banda proveniente del under noruego que con su uso de mellotrones y sintetizadores a la máxima potencia revivían los sonidos de principios de la década y traían sabores de todo tipo, reminiscencias de muchos lugares que corren por las venas de este sonido.
Con letras de ciencia ficción, que parecieran haber sido creadas especialmente para la ocasión, y épicas electrónicas distribuidas por todo el disco, esta banda se las arregla para crear un trabajo progresivo extraño, con partes armónicas y cantos que muchas veces se lo compara con los psicodélicos "Moody Blues", psicodelia que también parecen revivir y degustar en sus muchos ambientes delirantes del trabajo y en su uso del mellotrón, aunque la diferencia con estas bandas psych es la notable complejidad que "Akasha" manejaba, como un credo que se desplegaba de principio a fin, en lo que parece ser una puesta artística que no solo se manifestaba en la música sino también en las letras, sonido, efectos, además de las puestas en escena en vivo con juegos de luces.
Este es también un sonido oscuro, carácter que se acrecienta con la baja calidad del audio obtenida de la grabación original, grabado en un TEAC cuatro pistas, en un oscuro sótano de un hotel local, y editado originalmente por el pequeño sello BAT Records. Esto incrementa la leyenda, aumenta la oscuridad, le otorga el riesgo de ser un registro pobre, cosa que no lo es porque la oscuridad de la música acompaña su baja calidad y se conjugan, en este caso, de manera formidable en una puesta total lúgubre. De todas formas, el sello sueco Ad Perpetuam Memoriam se encargó de reeditarlo y mejorarlo para una tirada limitada en cd en 1995.
Sabores de sinfónicos con mellotrón a lo "King Crimson", complejidad a lo "Genesis", momentos eclécticos delirantes y voces tipo "Van Der Graaf Generator", momentos de arreglos clásicos electrónicos a lo "Emerson, Lake & Palmer", electrónica espacial a lo "Hawkwind", etc., todo un repertorio de sabores, reminiscencias, elementos y aplicaciones se conjugan para dar vida a este experimento oscuro que es más que particular por sus atmosferas electrónicas, que incluso bien podría tratarse de influencia del space o del krautrock mismo, y sus momentos de delirio que renuevan la propuesta musical y la hacen algo muy propio.
La puesta es muy ecléctica y cambiante, lo que comienza como un ajetreado atasco sinfónico termina como cancion electrónica, u otros momentos como la pista primera "Isle Of Kawi", nos muestra un terreno de alta complejidad donde la banda se florea con un sinfín de momentos sinfónicos y electrónico especiales. Ya para "Light And Darkness" aparece una guitarra eléctrica sucia y pesada y la banda toma tintes rockeros puros, aunque sin perder el sabor prog.
El disco tuvo una tirada corta y fue lanzado por un pequeño sello local con seguramente también una tirada local y de poca repercusión, la magia de los años, el internet y el sonido han hecho el resto, añejando un disco extraño que merece al menos algo de reconocimiento en su era. Se dice que la versión original del vinilo de este álbum es ahora un artículo de coleccionista, codiciado por muchos y figurando a altos valores en el mercado clandestino.
El grupo estaba formado por el vocalista Sverre Svendsen, el baterista Kjeil Evensen, el bajista Arild Andreassen y el tecladista/guitarrista Jens Ivar Andreassen. También tienen a Tor-Jonny Hansen por la letra de "Death Hymn", e incluso le dan crédito a Bjørn Hugo Gjøen por el espectáculo de luces psicodélicas.
Esta es una colección de gran nivel de temas en general muy entretenidos y llevaderos, entre los que aparece "Something Going" y "Happy" como los más destacados y que se llevan gran parte de la atención, pero el resto del disco no queda atrás siendo una colección en general de piezas muy agradables de escuchar, siguiendo siempre la misma línea de canciones pegadizas, con melodía particulares que dotan de un aire melancólico a toda la producción. Un rock psicodélico muy agradable que tomó mucho de la era hippie de San Francisco y la replicó a la peruana, con algunos agregados instrumentales típicos de la región y con la reversión de ese espíritu bajo los ojos de la creatividad de la banda, el resultado está a las claras, un sonido con un estilo propio que llamó la atención en su época.
Se trata de pop rock psicodélico con influencia de la psicodelia de San Francisco, influencias de la música tradicional peruana y además está elaborado bajo la idiosincrasia artística del grupo, con algunas baladas dulces, temas de amor, sonidos melancólicos, pero también con temas movidos y algunos temas de rock con buenas guitarras distorsionadas y buenos riffs, pero siempre cantado en inglés y además funcionando todo dentro de ese ánimo que propone la banda, como de melancolía o decadencia melancólica.
La influencia de la 'west coast psichedelia' se debe a que el guitarrista de la banda, Bo Ichikawa, poco antes de la formación del grupo, había vivido medio año en San Francisco, donde había estado en contacto directo con la cultura local, el arte, los movimientos psicodélicos, las formas de vida del momento y además de, por supuesto, el rock que se hacía en el área por aquel entonces. En 1970, poco después de su vuelva al Perú, Ichikawa es participe de la formación de la banda que se iba a pasar a llamar "Telegraph Avenue", nombrada de esa forma tomando él mismo nombre de la famosa avenida de San Francisco llamada Telegraph Avenue.
Después de ser expulsado de "Los Holy's" en 1969, Walo Carrillo junto a Bo Ichikawa (primo de César Ychikawa de Los Doltons), formaron la columna vertebral del grupo, pronto se les uniría Jerry Lam, bajista que venía de "Los Belking's", además de sumárseles Chachi Luján. Aunque pronto después Jerry Lam marcho y en su reemplazo entró Alex Nathanson, quedando así conformada la banda. Cada miembro del grupo aportó sus canciones, y, junto a la influencia del rock de San Francisco como bandera, plasmaron sus ideas en un primer disco. En julio de 1971, el homónimo álbum debut de "Telegraph Avenue" apareció en el mercado en Perú y se convirtió en el disco de rock más vendido del año. Este primer álbum alcanzó grandes ventas durante ese año y fue muy reconocido en todo el Perú. En este período de tiempo compusieron más de veinte canciones, como "Fee", "Hello miss moo", "People see me crying", "Seeding on the wind", entre otras que nunca se grabaron.
Tras el lanzamiento del primer disco, Walo Carrillo es arrestado, a lo que sus compañeros pensaron que ya no iba a volver, por lo que los mismos decidieron buscarle un remplazo. Carrillo, al volver y darse con la sorpresa de que había sido reemplazado decidió emprender otro proyecto. Durante 1972, Alex Nathanson y Walo Carrillo, junto a dos músicos argentinos, formaron la banda "Tarkus", una de las primeras bandas de heavy metal en Latinoamérica.
En 1971 "Telegraph Avenue" se separó eventualmente, para volver a juntarse en 1975, formada en aquel entonces por Bo Ichikawa, Álex Nathanson, Chachi Luján, Walo Carrillo, a quienes se integró el guitarrista Germán Cabieses. Un retorno que pasó prácticamente desapercibido. Lanzaron un segundo disco llamado "Telegraph Avenue Vol. 2". Sólo hicieron algunas presentaciones en vivo. Luego Chachi y Germán se fueron a vivir al extranjero. Culminando así una brillante y considerada por muchos como época de oro del rock peruano, luego se vendría un lapso debido a conflictos sociales y políticos donde prácticamente nadie volvió a grabar hasta la década siguiente.
Formación:
Bo Ichikawa - Guitarra, Harmonica, Xilófono, Piano, voz
Alex Nathanson - Bajo, Guitarra acústica, Clavicordio, Piano, voz
Walo Carrillo - Batería, Percusión, Maracas, voz
Chachi Luján - Guitarra eléctrica, Bongos, Congas, Piano, voz