sábado, 9 de mayo de 2026

Mogul Thrash - Discografía

Discografía - Mogul Thrash (1970)
En ocasiones los contratos discográficos  impiden que grupos de excelente calidad prosperen, este es el caso de "Mogul Thrash".

En 1.970 el guitarrista James Litherland, que acababa de dejar a los Colosseum, se unió a John Wetton y con la colaboración de Brian Auger y una sección de vientos de tres componentes, formaron el grupo. Ese mismo año grabaron su único disco que fue publicado al año siguiente y por los problemas que he mencionado antes, el grupo apenas duró un par de años.

El disco nos recuerda bastante a "Colosseum" aunque el sonido de la guitarra en más duro, la sección de viento nos introduce en un jazz rock progresivo. La voz y el bajo de John Wetton empiezan a destacar en algunos de los temas, eran los inicios de su exitosa carrera musical. Temas destacables serían "Something Sad", "Elegy" y por supuesto "Going North, Going West".

Formación:
James Litherland - Guitarra, voz
John Wetton - Bajo, voz
Bill Harrison - Batería
Malcolm Duncan - Saxo tenor
Michael Rosen - Trompeta, Guitarra
Roger Ball - Saxos
Brian Auger - Piano

PISTAS:
A1. Something Sad
A2. Elegy
A3. Dreams Of Glass And Sand
B1. Going North, Going West
B2. St. Peter
B3. What's This I Hear
1. Conscience (Bonus)
2. What's This i Hear (Bonus) 

MOGUL THRASH - MOGUL THRASH "ÁLBUM COMPLETO"

Bachdenkel - Discografía

Discografía - Lemmings (1970)
Humanos que navegan buscando buena música, he aquí a "Bachdenkel", un grupo de rock psicodélico/progresivo con su álbum debut, “Lemmings”. El grupo en cuestión se formó en 1968 en Birmingham bajo el nombre de "You Know Who". Estaba integrado por: Colin Swimburne (guitarra, piano, órgano y voz), Peter Kimberley (bajo, piano y voz), Brian Smith (batería) y, de vez en cuando, Karel Beer en piano, que además era el ingeniero de iluminación y el productor. “Lemmings” fue grabado en Francia en 1970, aunque no se conoció hasta recién en 1973.

En lo personal, para mí éste es un trabajo bellísimo. Probablemente no vayan a escuchar nada que no hayan escuchado antes. Y puede que haya algunos altibajos. Aún así sigue habiendo algo único en este álbum,  es como si aquí estuvieran reunidas un montón de melodías hermosas que se encontraban en mi inconsciente esperando por fin poder identificarse con un disco (o al menos ésa fue mi experiencia).

"Bachdenkel" tiene su propia impronta, “Lemmings” es muy especial, lleno de pasajes oscuros, dramáticos y oníricos. Estamos solos con los ojos clavados en el hermosísimo arte de la tapa. Es de noche y se ve el cielo estrellado. El silencio se rompe con un tímido órgano al que inmediatamente se le suma una guitarra, la cual, junto con la voz, va tomando la dirección de la canción. Ya con este comienzo podemos percibir la esencia del álbum. La lírica también es imperdible, no tiene desperdicio. Son letras un poco tristes, profundas, cargadas de imágenes surrealistas y oscuras, como la música, pero no por eso son menos bellas. “Equals” es una breve canción con un lindo piano y guitarra acústica que nos conduce a  “An Appointment With The Master”. Esta última es realmente emocionante, una canción que nos guía hacia un camino luminoso, hasta que las luces se confunden y se van apagando en “The Settlement Song” con un órgano y una voz flotantes, y poco a poco aparece la oscuridad de la mano de la progresión de acordes de la guitarra. Los trabajos vocales en esta canción y en todo el disco son alucinantes. “Long Time Living” es otra balada muy bonita donde, además de la voz, se destacan el piano y el órgano, y como leí por ahí, bien podría haber sido escrita por John Lennon. Continuamos con “Strangerstill”, y el disco se despide de nosotros con una épica marcha, “Come All Ye Faceless”. No deja de sorprenderme cómo la música describe tan bien la lírica (o viceversa).

Afortunadamente, la edición que aquí les traemos viene con seis bonus tracks: “The Slightest Distance”, “Donna”, “A Thousand Pages Before”, "Through The Eyes Of A Child", "An(other) Appointment With The Master" y "Strange People". Luego de este fantástico álbum debut, no volverían a grabar hasta recién en 1977, año en que se publicó su segundo y último disco, “Stalingrad”. Espero que lo disfruten mucho y que tengan un muy buen viaje!!  Y no se extrañen si en sus sueños escuchan a “Lemmings”.

Formación:
Colin Swimburne - Guitarra, Piano, Órgano y voz
Peter Kimberley - Bajo, Piano y voz
Brian Smith - Batería
Karel Beer - Piano

PISTAS:
A1. Translation
A2. Equals
A3. An Appointment With The Master
A4. The Settlement Song
B1. Long Time Living
B2. Strangerstill
B3. Come All Ye Faceless
Bonus tracks:
1. The Slightest Distance
2. Donna
3. A Thousand Pages Before
4. Through The Eyes Of A Child
5. An (Other) Appointment With The Master
6. Strange People

BACHDENKEL - LEMMINGS (ÁLBUM COMPLETO)

viernes, 8 de mayo de 2026

CAI - Discografía

Discografía - Más allá de nuestras mentes diminutas (1978)
Cuatro largos temas de estructura un tanto indefinida conforman este primer LP de la banda gaditana. En palabras de su teclista Chano Domínguez se tratan de temas “volados con muchas modulaciones y largos desarrollos, que eran los procedimientos típicos de la época”. Tras esta definición se esconde una música intrincada en la que junto a algún momento memorable, hay otros de aburrimiento y especulación sonora sin rumbo fijo.

El primer tema “Alameda” es el más sinfónico de los cuatro con claras influencias de los teclados e ideas de Keith Emerson. El tema que presta su título a todo el disco se adentra en ritmos fronterizos con el jazz, con Chano haciendo diabluras con el sintetizador y el mellotrón, bien replicado por el toque aflamencado de la guitarra de Paco Delgado. La voz está un tanto metida con calzador en su intervención, ya que es por encima de todo una pieza netamente instrumental en su concepción.

Solución a un viejo problema” es el tema de estructura más asequible y representa una fusión del rock ralentizado con elementos lejanamente andaluces. A veces, los instrumentistas mantienen su tendencia a perderse en divagaciones que poco aportan al tema. Los cerca de once minutos del cuarto tema pesan en algunos momentos como el plomo. Lo mismo ocurre con “Pasa un día”, largo y especulativo. Uno de esas piezas difíciles de seguir para el oyente con una mezcla de toques y estilos de lo más dispar en los que uno acaba agradeciendo que la aguja del tocadiscos llegue al final de la cara, a pesar del vibrante remate instrumental del tema.

Al margen de lo estrictamente musical, hay que comentar ese subtítulo de “sonido andaluz” que aparece en la portada, cuando en realidad de andaluz el disco tiene más bien poco, pero es que en ese momento el rock andaluz se vendía muy bien y no era cosa de dejar de engatusar con esa etiqueta al potencial comprador.

Formación:
Sebastián Domínguez - Teclista
Paco Delgado - Guitarra
Diego -Fopi- Fopiani - Batería, voz
José Laureano Vélez-Gómez  - Bajo, voz

PISTAS:
A1. Alameda
A2. Mas Allá De Nuestras Mentes Diminutas
B1. Solucion A Un Viejo Problema
B2. Pasa Un Dia

CAI - MAS ALLA DE NUESTRAS MENTES DIMINUTAS "ÁLBUM COMPLETO"

FUENTES: LaFonoteca

miércoles, 6 de mayo de 2026

Organisation - Discografía

Discografía - Tone Float (1970)
La primera colaboración en LP entre los dos visionarios que fundarían "Kraftwerk" es un poco como el primer LP de "Tangerine Dream", en el sentido de que guarda poca semejanza con su trabajo posterior dominado por la electrónica y se acerca más al "krautrock tradicional". El álbum de "The Organisation" es básicamente instrumental, muy orientado a la improvisación, cuenta con mucha percusión manual y muestra más influencia de jazz y psicodélica que cualquier cosa que "Kraftwerk" haría jamás.

La canción que da título al álbum, de 20 minutos, comienza con campanas, tambores y percusión manual variada. La sensación inicial es muy de free jazz, de hecho me recuerda mucho a la banda de Archie Shepp con Bobby Hutcherson a mediados de los 60 (¡si te deshaces del saxofón!). Con el tiempo, se establece un groove en los "bongós" (al menos una especie de tambor de mano) y, por suerte, me recuerda al ritmo "Deutscher Cha-Cha" que "Kraftwerk" incorporaría más tarde en su música a través de cajas de ritmos (nunca he encontrado a Kraftwerk especialmente bailable — el suyo es más un "funk para la piel" que para el cuerpo). Después de relajarse con algunos sonidos ambientales de viento electrónico, el órgano de Hutter empieza a hincharse con drones polifónicos que suenan bastante al trabajo de Miles Davis en el órgano Yamaha a mediados de los 70. La batería convierte las cosas en una jam psicodélica pomposa y pausada durante un rato, luego vuelve a descomponerse en una figura de bajo de dos notas acompañada por una pandereta mientras el órgano regresa para un toque modal más jazzístico. Vuelve a crecer hasta algo parecido al "krautrock" antes de suavizarse en una canción guiada por flauta con un aire falso de "Oriente Medio". La característica forma de tocar la flauta de Schneider incluye soplados percusivos, muy parecidos a los de "Ruckzuck" de "Kraftwerk", así como armónicos que recuerdan a Roland Kirk y el uso ocasional y elegante de un efecto de retardo analógico. El conjunto sube en intensidad una última vez (¡incluyendo un ritmo de salsa en las claves!) antes de terminar con algunos sonidos de "percusión tratada" al estilo "Stockhausen".

La siguiente pista (al principio de la cara 2 si tienes el LP) es "Milk Rock", la canción más "rockera" del álbum, con un ritmo constante, un krautbass choogling y riffs percusivos de órgano Hammond (piensa en Lonnie Liston Smith). Schneider toca su flauta a través de algún tipo de efecto electrónico que me convenció durante un tiempo de que en realidad era un moog — la pista es cuando vuelve a empezar con el soplador armónico (la técnica en la que puedes sacar más de una nota a la vez de un instrumento de viento, como solían hacer Coltrane, Shepp, Kirk, etc. — los moogs son monofónicos y solo tocan una nota a la vez). En cualquier caso, este tema me recuerda a algunas de las cosas más extravagantes y orientadas al jazz que Stereolab ha hecho en los últimos años.

"Silver Forest" podría describirse como "jazz rock ambiental del espacio." Es más lenta y majestuosa, y presenta un trabajo etéreo de gong.

"Rhythm Salad" es más o menos lo que cabría esperar del título, aunque comienza con un feedback analógico de retardo que es el sonido más claramente "electrónico" del álbum. Por lo demás, básicamente es una percusión improvisada de forma libre, bastante buena para lo que es y con algunos efectos de paneo estéreo muy chulos. También hay un pequeño canto subliminal fuera del micrófono de alguien del grupo, quien fuera probablemente solo "lo sentía" mientras grababa. Clímax cuando la batería entra para tocar un "solo" al estilo Elvin Jones sobre todos los demás instrumentos de percusión.

"Noitasinagro" me suena un poco más derivativo que las otras canciones, el órgano de Hutter tiene una cualidad de "catedral" que recuerda a Hugh Banton de VDGG (en su mejor momento) y a Doug Ingle de "Iron Butterfly" (en su peor momento). También tienes a Schneider hablando con violín electrificado, muy parecido a John Cale en los primeros discos de Velvets (aunque no tan molesto) hasta que empieza a tocar "estilo raga" (la electrónica le da al violín un sonido parecido a un instrumento asiático, creo que se llama Oud?) Otro de los momentos más extraños de esta canción son unas voces de "ah-ah-ah" y un ataque de nervios. Termina con un exagerado sonido de órgano de iglesia que suena como una versión más jazzística del clímax de "In-A-Gadda-Da-Vida".

La reedición en CD en Crown Records incluye un tema extra de 11 minutos, "Vor Dem Blauen Bock" (traducido aproximadamente: "Before The Blue Horse" — también me he encontrado con este tema en forma pirata bajo el título "Truckstop Gondolero"). Esto en realidad no es una canción de "Organisation", sino una grabación en directo de 1971 del programa de televisión Beat Club por una versión de trío de corta duración de "Kraftwerk", formada por Schneider junto con Michael Rother y Klaus Dinger (los dos que se separarían para formar NEU! — Hutter no estaba en la banda en ese momento).

"Bock" comienza con un montón de sonidos electrónicos de Stockhausen antes de que Rother empiece a tocar un riff de guitarra que suena igual que su trabajo con "NEU!", y una vez que Dinger pone en marcha el ritmo "motorik" es prácticamente indistinguible de una melodia de NEU! como "Negativland". Schneider toca primero con flauta eléctrica y luego con violín eléctrico, pero el eje Rother-Dinger domina totalmente. No es difícil entender por qué esos dos dejaron la banda para hacer lo suyo, ¡la NEU básica! El plano ya está completamente expuesto aquí en 1971.

En conclusión, "Tone Float" es prácticamente imprescindible para los aficionados al krautrock, en particular la reedición en CD con la rara (y me atrevo a decir "históricamente importante") pista de ¡Kraftwerk/NEU!. Sin embargo, el álbum podría decepcionar a los fans de "Kraftwerk", que son exclusivamente aficionados a la "electrónica".

Formación:
Ralf Hutter - Teclados
Florian Schneider - Flauta, Violín, percusión
Butch Hauf - Bajo, percusión
Basil Hammoundi - percusión
Fred Monics - Batería

PISTAS:
A1. Tone Float
B1. Milk Rock
B2. Silver Forest
B3. Rhythm Salad
B4. Noitasinagro

ORGANISATION - TONE FLOAT "ÁLBUM COMPLETO"

martes, 21 de abril de 2026

The Cosmic Jokers - Discografía

Discografía - The Comic Jokers (1974)
Para el año 1974, el escritor, periodista e intelectual influyente dentro de círculos kraut, Rolf-Ulrich Kaiser, pone en marcha una maquiavélica idea con la complicidad del ingeniero y productor, Dieter Dierks. Llevar a sus Dierks Studios a una serie de músicos de esa escena e invitarlos a unas temibles fiestas-jam sessions. En realidad,  furiosos acid-tests psicotrónicos. Así pues, invita a Jůrgen Dollase y Harald Großkopf, teclados y batería respectivos de Wallenstein. Manuel Gŏttsching, guitarra en espiral de "Ash Ra Tempel". Y a Klaus Schulze, teclista supremo que acababa de dejar a éstos hacía unos pocos años. La encerrona consistía en hacerlos tocar sin saber que Dieter Dierks estaba grabando todo para unas futuras ediciones sin permiso ni conocimiento de los implicados. Aquello traería cola a lo largo de los años.

Hasta cinco discos fueron apresuradamente editados en ése año 74. A la emboscada la bautizaron como "Cosmic Jokers". Teniendo en cuenta que, los que de verdad importan, son los dos primeros. Este homónimo y "Galactic Supermarket".

Mientras que "Planeten Sit In" fueron temas cortos editados y escogidos, a modo de popurri. Habría que añadir dos más,  especie de samplers retocados en el estudio, "Sci-Fi Party" y "Gilles Zeitschiff", a modo completista. Este último llevaba a la entonces churri de Kaiser, Gille Lettmann, en una línea spoken word biográfico y narrando "la venida del mesías" del ácido, Timothy Leary, a Alemania. Sobrantes de aquellas sesiones que se aprovecharon a conciencia. Discos menores.

Cuenta la leyenda que Manuel Gottsching se enteró de este primer lanzamiento al entrar en una tienda de discos. Preguntó intrigado qué coño estaba sonando y le pasaron la carpeta. Su cara debió de ser un poema. Ahí estaba él,  en pleno trance drogueril, junto al resto de incautos! De locos.

Las acciones legales duraron años. De ahí que salieran los cinco discos con tanta celeridad en aquel mismo año. Kaiser sabía que se estaba metiendo en un jodido jardín contractual espinoso. Pero aún así,  aprovechó la coyuntura krautexploitation hasta sus últimas consecuencias. Menudo jeta.

Bien, al igual que en el segundo álbum,  "Galactic Supermarket", un tema por cara completan el disco. Podrían ser perfectamente un doble. Alucinadas jams en pleno paroxismo y cuelgue, aunque en manos de expertos spaceheads que sabían manejar los controles...... De instrumentos y mandanga. Lo normal es que hubiera salido un fiasco, puro mondongo sonoro, e imagino que entre tanta hora grabada, lo habría. Pero mire usté que no, que lo seleccionado tiene su razón de ser. Que se palpa "la armonía de las esferas psicotrópicas" es un hecho constatado. Pero les sienta muy bien, a estos Bromistas Cósmicos.

"Galactic Joke" (22'36) nos lleva en más de una ocasión a los delirios psíquicos de Pink Floyd pre-Ummagumma. Sin duda la banda que más influyó a éste sector del kraut. Manuel Gottsching se explaya en su característico estilo guitarrero, sonando todo muy early Ash Ra Tempel. Harald Großkopf ofrece el lubricante rítmico adecuado. El secuenciador orgánico necesario para una continuación estructurada de nebulosas sonoras de muy interesante logro. Mientras que los dos teclistas, Dőllase y Schulze, se muestran comedidos y acertados en sus casi tímidas intervenciones. Se diría que respetando mucho el espacio vital de cada uno. He aquí uno de los casos de improv-music, free rock y composición instantánea,  más célebres y aclamados del cosmic rock. Respeto. Esa es la clave. Algo que ya no está  en el diccionario de muchos. Los teclados no se molestan entre ellos. No se advierten choques de ego ni protagonismos egoístas. Todos están por la creación conjunta. Joder, las drogas, que eran muy buenas por entonces! Escuchado hoy, suena tan avant y futurista, tan ciencia-ficción, como hace 50 años.

"Cosmic Joy" (19'24) abarca la segunda cara. Su comienzo podría ser un álbum de Klaus Schulze por ésas fechas. También Rick Wright. Imagina los desiertos de Arrakis con sus gusanos trotones  y su mística de película de Semana Santa.....No me negarán que "Dune" parece un interminable episodio bíblico de ésas fechas. Misticismo kosmische al más alto nivel.

Si en la cara A manda Gottsching,  en la B lo hace Schulze (creo yo, puede que con Dollase en equipo). Así que una inmensidad espiritual de otro mundo lo envuelve todo en un manto de enigma y recogimiento.

Planante music de la que ya no se hace. De la atrevida. Sin clichés e indagando en el subconsciente. Ni los más actuales revivalistas del sintetizador vintage berlinés, capturan ambientes de tanta trascendencia. Lo dicho, que las drogas aquellas, y concretamente el LSD, era cosa fina.

Casi ausencia rítmica en esta cara, densidad sónica en burbujeante pandemonium analógico de fervor psicológico,  casi religioso. Mucho más avant rock en éste lado del disco, que no difícil, loqueras,  ni sin sentido.

Clamorosamente esencial y uno de los mejores exponentes del kosmische más histórico. Insospechada y para nada premeditada obra maestra de la que nadie en aquel momento,  sabía de su existencia registrada en mesa. Para la eterna posteridad. Y bendita jeta la de Kaiser y Dierks. Sin su morro, nos hubiéramos visto privados de este valioso documento alienígena que sobrevivirá a todos nosotros. Un "happy accident" que salió rotundo y único. Será expuesto en museos.

FUENTES: J.J.IGLESIAS para Rockliquias

Formación:
Jůrgen Dollase - Teclados
Harald Großkopf - Batería
Manuel Gŏttsching - Guitarra
Klaus Schulze - Teclados

PISTAS:
A1. Galactic Joke (22:38)
A2. Cosmic Joy (19:24)

THE COSMIC JOKERS - THE COSMIC JOKERS "ÁLBUM COMPLETO"